Declarada Emergencia Humanitaria compleja en la UCV

Por Juan Carlos Barreto.- La situación de deterioro en la calidad de vida, el empobrecimiento y pérdida del poder adquisitivo, lo precario del sistema de protección social, los efectos preocupantes en la crisis del sistema de salud en un sentido infraestructral y administrativo provocado por la insuficiencia presupuestaria y los controles impuestos desde el ejecutivo nacional, trajo consigo  que el Consejo Universitario de la Universidad Central de Venezuela (UCV);  en su sesión ordinaria realizada el 03 de octubre de 2018 aprobara una declaración de emergencia humanitaria de todos los profesores, profesionales, empleados, obreros y estudiantes que integran la comunidad de esta universidad nacional autónoma.

La emergencia humanitaria declarada por la UCV es resultado de una continua reducción presupuestaria,  intromisiones del Poder Judicial, violaciones sistemáticas a la autonomía, irrupciones al recinto, amenazas a estudiantes y profesores que expresan opiniones contrarias al gobierno nacional, criminalización de la protesta y detenciones arbitrarias a miembros de la comunidad universitaria. Por si fuera poco, la reciente imposición de tablas salariales que violentan la contracción colectiva de todos los trabajadores universitarios dando lugar a la pérdida o deterioro de información vital sobre los sueldos y salarios, así como de beneficios socioeconómicos suscritos y ratificados por el propio Estado Venezolano, lo que genera graves consecuencias políticas, económicas, sociales y culturales sobre una comunidad que hoy se encuentra vulnerada y afectada en todos los órdenes de la  vida.

Durante todo el mes de septiembre e inicios de octubre se han registrado un conjunto de protestas, asambleas y solicitudes dirigidas al ejecutivo nacional, al Ministerio para la Educación Universitaria , Ciencia y Tecnología  para que dé respuesta a la crisis que está presentando el sector universitario, donde se vienen registrando graves vulneraciones a la seguridad alimentaria, física y psicológica de profesores, estudiantes  y trabajadores quienes se encuentran afectados por la crisis económica que atraviesa el país y las condiciones adversas que afectan el normal desarrollo de actividades académicas en el recinto universitario.  Hasta el momento el Estado Venezolano no ha dado respuesta a las necesidades planteadas por los universitarios.

La rectora de la UCV, Cecilia García Arocha, manifestó que el aumento del salario mínimo presidencial, que fija el monto en 1.800 bolívares soberanos, afecta negativamente a todos los sectores internos.

“Con esta conversión, los estudiantes becarios ganan 4,0 bolívares soberanos y los preparadores 5,0 bolívares soberanos; además, se desconoce la remuneración mínima de la tabla para los profesores universitarios, que pasó de 4,75 a 1,5 salarios mínimos”.

Los miembros del CU consideraron que con la aplicación de las nuevas tablas salariales se violentaron los derechos laborales de los trabajadores. El esquema enviado por la OPSU, vigente para el primero de septiembre de 2018, irrespeta las interescalas vigentes desde julio de 1997, que son reconocidas por la normativa legal suscrita por el gobierno hasta julio pasado, y que convinieron el sueldo base en 4,75 salarios mínimos. La interescala que corresponde al personal obrero pasó de 7% a 2%; para el sector administrativo de entre 3% y 7% se unificó en 2%; para los docentes la interescala que tenía la dedicación de un tiempo completo con 13% se redujo a 6%, lo cual hace que un profesor a dedicación exclusiva pasa de 18%  a 5%, explicó.

De igual forma, el pasado 25 de septiembre la Asamblea Nacional acordó declarar en emergencia humanitaria al sector educativo y exigió al gobierno cumplir su deber constitucional de garantizar una educación de calidad. La profesora Estefany Guerra destacó que “la educación universitaria es uno de los sectores de la vida republicana con mayor complejidad, de ella depende el desarrollo nacional y la posibilidad de bienestar para la población, pero el gobierno ha llevado a la universidad al colapso”.  Afirmó que hay un cerco presupuestario a las universidades y la desvalorización del trabajo académico que genera el éxodo.

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