Represión y hostigamiento contra universitarios que exigen respuesta humanitaria en Venezuela

Las movilizaciones del 23 de febrero de 2019 convocadas por Juan Guaidó y la Asamblea Nacional (AN) para exigir la entrada de ayuda humanitaria al país, y que contaron con amplia participación del sector universitario; fueron reprimidas por cuerpos de seguridad del Estado, resultando estudiantes gravemente heridos.

Venezuela actualmente se encuentra sumida en una profunda crisis económica, social y política, y en este contexto la violación de derechos humanos se ha convertido en una práctica común según han denunciado órganos internacionales de protección de derechos humanos como el Alto Comisionado de las Naciones Unidas o incluso la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). La combinación de inestabilidad política, conflictividad, desigualdades sociales, pobreza y otros factores hacen que la situación venezolana haya llegado a un nivel de Emergencia Humanitaria Compleja.

Sin embargo, Nicolás Maduro Moros y demás funcionarios, que de facto ostentan competencias del Ejecutivo Nacional, han negado rotundamente la existencia de la emergencia humanitaria en Venezuela y, en consecuencia, la posibilidad de recibir una respuesta humanitaria articulada con la comunidad internacional a los fines de palear los efectos nocivos de la misma en aspectos tan sensibles como: salud y alimentación.

La sociedad civil venezolana en respuesta a la convocatoria de Juan Guaidó, presidente la AN y presidente encargado del país, el 23 de febrero de 2019 se movilizó en multitudinarias marchas exigiendo a los cuerpos de seguridad permitieran la entrada de la ayuda internacional ofrecida por varios Estados de la región, y apostada desde hace varios días en las fronteras con Colombia y Brasil.

La respuesta del Estado, sin embargo, ha sido la represión desmedida a grupos de civiles indefensos. Y justamente los universitarios, protagonistas de las manifestaciones de este 23 de febrero, resultaron afectados por el uso desproporcionado de la fuerza por parte efectivos de seguridad e incluso grupos paraestatales. En ese sentido, se deben destacar los hechos acaecidos en los estados Zulia y Carabobo.

La profesora Judith Aular, vicerrectora académica de la Universidad del Zulia (Luz), denunció que estudiantes y profesores de esta casa de estudios que participaban en la manifestación pacífica convocada por la AN, fueron fuertemente reprimidos y atacados con gases lacrimógenos por cuerpos castrenses. En medio de estas acciones los afectados se refugiaron en la universidad donde recibieron asistencia médica niños y adultos.

Jorge Drijas dirigente estudiantil de la Universidad Rafael Belloso (URBE) en Maracaibo, también manifestó su repudio a la violenta arremetida por parte de funcionarios de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y grupos paraestatales armados en contra de la marcha pacífica en la que participaban los universitarios; dejando un saldo de un herido por una bomba lacrimógena que le impactó en la espalda.

Marlón Díaz, presidente de la Federación de Centros Universitarios (FCU) de la Universidad de Carabobo (UC) informó a través de su cuenta en Twitter, que junto a la rectora Jessy Divo y otras autoridades de esta universidad, fueron detenidos en el Comando de Zona Nº 42 GNB, mientras se dirigían a Puerto Cabello para esperar la llegada del barco proveniente de Puerto Rico con ayuda humanitaria.

Díaz también denunció que el estudiante de segundo año derecho Moisés Cordero, “perdió el ojo producto de un disparo con una metra” realizado desde el interior del fuerte Paramacay, durante la manifestación que realizaban los universitarios frente a la institución castrense.
https://twitter.com/marlondiazuc/status/1099401632310312962?s=19

Estas acciones de violencia se replicaron a lo largo y ancho de la geografía nacional, medios de comunicación internacional y diputados a la AN denunciaron ataques en Ureña y San Antonio del Táchira, frontera con Colombia; y en Santa Elena de Uairén al sur del estado Bolívar linde con Brasil. Durante la jornada de este día resultaron heridos cientos de personas, se confirmaron cinco muertos de la población pemón; de los cuatro vehículos con ayuda humanitaria (esencialmente medicinas y alimentos) que pretendían entrar por la frontera colombo-venezolana, uno fue robado por la GNB y dos incinerados; todo esto en medio de fallas recurrentes en las telecomunicaciones, y eliminación de las cableras de varios canales internacionales que cubrían los acontecimientos.

Ante esta situación, la CIDH levantó la voz para expresar su preocupación por lo que acontece en Venezuela, condenó los múltiples heridos y fallecidos; a la vez que exhortó a las Fuerzas Armadas al cese de la violencia en contra de civiles desarmados, así como al respeto de los derechos y garantías constitucionales.

Desde Aula Abierta condenamos estos hechos violentos perpetrados por los cuerpos de seguridad del Estado, quienes con el uso desproporcional de la fuerza y a través de la violación reiterada de derechos humanos como la vida, integridad física, libertad académica, libertad de expresión, entre otros; buscan inhibir a la comunidad universitaria de ejercer una de sus principales funciones: fungir de voces críticas frente a las realidades sociales que los rodean y exigir el respeto de la democracia.

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