La lucha universitaria no se detiene ni en cuarentena

Los universitarios venezolanos viven momentos difíciles. Desde la llegada de Hugo Chávez al poder, y con la consolidación de su sucesor Nicolás Maduro, Aula Abierta ha contabilizado más de 50 sentencias arbitrarias por parte del poder judicial que menoscaban la autonomía y la libertad académica, lo que forma parte de una política de Estado que pretende acabar con la universidad tal como la conocemos, para instalar un modelo de educación socialista.

Algunas de estas sentencias han tenido que ver con el tema presupuestario, lo cual ha sido un golpe duro para las casas de estudio superior del país, quienes se han visto sumergidas en una lucha titánica para poder mantenerse operativas y en condiciones óptimas.

Pero no han sido las únicas: también se han tomado medidas para atacar la libertad de expresión dentro de las universidades o incluso se hizo un llamado a elecciones para renovar las autoridades universitarias a través de la sentencia 0324, la cual violaba el artículo 109 de la Constitución de la República y la Ley de Universidades vigente; y aunque el llamado fue pospuesto, la amenaza sigue latente.

En medio de este contexto, la sociedad civil, en conjunto con autoridades rectorales, centros de derechos humanos universitarios, profesores, expertos constitucionales y el movimiento estudiantil, han unido fuerzas para levantarse y proponer una Ley Orgánica de Universidad que blinde la libertad académica y la autonomía universitaria.

Esta propuesta de anteproyecto, que lleva por nombre Ley Orgánica de Derechos, Deberes y Garantías de la Educación Universitaria, fue presentada y entregada por Aula Abierta, en nombre de todos los sectores universitarios, al representante del Gobierno interino ante la OEA, en el 175 periodo de Sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos el pasado 5 de marzo.

Ese mismo día, Flavia Piovesan, segunda vicepresidenta de la CIDH, habló de la necesidad de esta iniciativa, pues para ella las universidades son base fundamental para la democracia de los países y deben defenderse.

Asimismo, diputados de la Asamblea Nacional han dado el visto bueno al anteproyecto e incluso se han comprometido a que sea escuchado ante el Parlamento que preside Juan Guaidó.

La parlamentaria Nora Bracho destacó esta iniciativa en una entrevista en el programa Aula Abierta Radio y pidió que fuera enviada a la subcomisión de Educación de la Asamblea Nacional para su posterior revisión. Por su parte, el diputado Luis Barragán ha pedido al Parlamento que la propuesta sea escuchada, incluso en medio de la pandemia por el Coronavirus pues, según él, “la universidad no puede esperar”.

Tras una consulta pública sobre la propuesta de ley, que fue acompañada de una campaña en redes sociales promovida por líderes estudiantiles y representantes de profesores universitarios, el anteproyecto entró en una segunda fase donde será remitida a las asociaciones de profesores de las universidades públicas del país.

Al igual que el diputado Luis Barragán, desde Aula Abierta creemos que la lucha por las universidades no puede detenerse ni siquiera en medio de una crisis sanitaria. Lo que está en juego es el futuro de la universidad y, por lo tanto, de la democracia. Porque no puede haber democracia sin una universidad que goce de plena autonomía y libertad académica.

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