ULA vandalizada: Más de 50 incidentes de inseguridad durante la cuarentena

La Universidad de Los Andes (ULA) se convirtió en la segunda casa de estudios más afectada por el hampa en Venezuela con, al menos, 53 incidentes de inseguridad documentados por la organización Aula Abierta durante más de un año de cuarentena por la COVID-19.

Estos actos delictivos comportan una violación al derecho a la libertad académica y a la autonomía universitaria al transgredir la inviolabilidad de los recintos universitarios. En el caso de la ULA, los actos vandálicos se presentan de forma reiterativa en las diferentes dependencias y espacios de la universidad desde el inicio del aislamiento social anunciado en marzo del 2020 debido la pandemia del coronavirus.

El 22 de marzo del 2020, el Núcleo “Dr. Pedro Rincón Gutiérrez” de la ULA, ubicado en la ciudad de San Cristóbal en el Estado Táchira, fue víctima del hurto de cableado, motores y botones de los ascensores de la infraestructura.

Asimismo, la Federación de Centros Universitarios informó, a través de un comunicado, que desde febrero delincuentes aún no identificados han sustraído rejas de los salones; material de oficina, como papelería y equipos; aires acondicionados, ventanas panorámicas, lámparas fluorescentes, escritorios, sillas, estantes, tuberías y cámaras de seguridad y se llevaron “lo que quedaba” en el edificio E, aseguran en el escrito.

Un mes más tarde, en abril, los ataques del hampa contra la ULA continuaron. Según denuncias de Eduim Farías, presidente del centro de estudiantes de la Facultad de Medicina de la ULA, el 01 de abril de 2020 se registró el robo de un lavamanos del baño y una puerta del auditorio C de la Facultad de Medicina.

Por su parte, el presidente del Centro de Estudiantes de la Escuela de Farmacia de la ULA, Luis Contreras, advirtió en entrevista para Aula Abierta acerca de los obstáculos que se presentarán al momento de reanudar las actividades académicas, por el desvalijamiento de los espacios donde se forman y desarrollan académicamente y socialmente a los estudiantes.

Los incidentes de inseguridad continuaron durante el mes de abril del 2020. Al inicio de la segunda semana, miércoles 8, el consejero universitario de la ULA, Duglas Matheus, denunció a través de su cuenta oficial de Twitter el hurto de 3 computadoras CPU (monitores, teclados y reguladores), 1 monitor de recepción y algunas baterías de teléfono inalámbricos de la Oficina de Admisión Estudiantil de la Universidad de los Andes.

Contreras manifestó para Aula Abierta que la pérdida de equipos electrónicos dificultaría las gestiones administrativas, y que los bienes sustraídos no podrían ser reemplazados a causa de la asfixia presupuestaria inducida por el Estado.

“A nivel administrativo, el hurto de equipos y materiales electrónicos, conlleva al extravió de data, afectando pagos de nóminas de todo el personal, inscripciones, pérdida de notas y reclamos estudiantiles, ocasionando retraso y colapso. Ante la situación constante a la que nuestra universidad sucumbe, ante un presupuesto asfixiante, imposibilita la reposición de una simple resma de papel y demás factores ya mencionados”, denunció Contreras.

Una semana después, 15 de abril de 2020, se produjo un saqueo en el cafetín del Núcleo Táchira de la Universidad de los Andes, según denuncias de la presidenta de la Federación de Centros Universitarios de la ULA, Ornella Gómez. En el incidente, fueron vulnerados vidrios y candados de seguridad. Este hecho obstruye el derecho a la alimentación, así como el acceso a la educación de calidad.

La Universidad de los Andes continuó en la mira del hampa, y transcurrida la primera mitad del 2020, el 08 de julio, antisociales ingresaron en las instalaciones del Centro de Investigación y Propiedad Intelectual de la ULA, donde ocasionaron destrozos al mobiliario entre el que se contabilizaron archivos, ventanas, puertas y macetas.

La coordinadora de la Federación de Estudiantes Universitarios por los Derechos Humanos en la región andina (FEDEHU), Angélica Ángel manifestó la preocupación del sector estudiantil por las consecuencias de los incidentes de inseguridad. “Como estudiantes estamos en incertidumbre sobre el futuro cercano, pues las condiciones no permiten desarrollar las clases por internet de manera eficiente, también estamos profundamente preocupados pues sabemos que el día que podamos regresar a nuestras aulas, la universidad estará mucho más golpeada que nunca por el vandalismo”, confesó Ángel en el programa de radio de Aula Abierta.

Terrenos de la ULA invadidos en la cuarentena

Desde marzo del 2020 hasta la actualidad, la Estación Experimental Judibana de la ULA, en El Vigía, está secuestrada por invasores quienes realizan acciones de deforestación. Los terrenos de la finca Judibana son usados como medio de producción por parte de las personas que viven de manera ilegal en los espacios de conservación ambiental de la universidad. Estos actos delictivos comportan una violación a la libertad académica y la autonomía, por constituirse en una violación del recinto universitario.

El Vicerrector-Decano del Núcleo Universitario Alberto Adriani de la ULA, Domingo Alarcón, denunció que los invasores se roban la producción de leche y desmantelaron el techo del depósito de las instalaciones. En noviembre del 2020, tomaron posesión de herramientas y el cercado de los potreros. Además, entraron al laboratorio de química y se robaron varios equipos como microscopios y bombas de vacío, entre.

Instalaciones deportivas no escapan de la delincuencia

El 17 de mayo de 2020, en las instalaciones del Gimnasio Verde del Núcleo Rafael Rangel (NURR) de la Universidad de los Andes (ULA), entraron antisociales que hurtaron la consola del aire acondicionado tipo split del Gimnasio Verde. Diez días después, los espacios deportivos fueron atacados nuevamente por la delincuencia que se llevó un espejo redondo, 1 manguera del filtro de agua del Gimnasio Amarillo; y se sustrajeron 5 llaves de lavamanos del Gimnasio Multifuerza. Además, en el cafetín de los módulos se arrancaron una cerradura.

En fecha 29 de junio de 2020, individuos ingresaron al estadio Lourdes de la Universidad de los Andes, donde desvalijaron 3 puertas de las oficinas del personal técnico de fútbol.

Por su parte, el representante de la Dirección de Asuntos Estudiantiles (DAES) de la ULA, Josué Bienvenido, hizo un llamado a través de su cuenta en Instagram a las autoridades regionales. “Invitamos a la colectividad Ulandina a viralizar este tipo de actos vandálicos por los que está pasando nuestra casa de estudio y, de la misma manera, hacemos un llamado a los gobiernos regionales de Mérida, Trujillo y Táchira a prestarnos el apoyo en materia de seguridad”, escribió Bienvenido.

Los incidentes de inseguridad en la ULA continúan en el 2021

Enero del 2021 es, hasta ahora, el mes en el que la Universidad de Los Andes se ha visto más vulnerada. Uno de los hechos más resaltantes fue el saqueo que se produjo el 4 de enero en la Asociación Científica Universitaria de Estudiantes de Medicina Dr. Javinto Convit, de donde fueron saqueados la mayoría de insumos médicos que tenían guardados para diversas actividades y donaciones; también se llevaron dos proyectores, dos lavamanos, una mini laptop, un monitor, accesorios de computadoras, un CPU y prendas de ropa.

Más adelante, el 18 de enero de 2021, individuos ingresaron a las instalaciones del Instituto de Investigaciones Agropecuarias de la Facultad de Ciencias Forestales y Ambientales. El instituto fue destrozado y desvalijado, se registró la pérdida de pocetas, lavamanos, lavaplatos, escritorios, sillas, archivadores, pupitres, mesas de trabajo, mesas de computadoras y puertas, entre otras cosas.

En febrero, el Laboratorio de Cristalografía del Departamento de Química de la Universidad de Los Andes fue otro de los sitios afectados por el hampa. Robaron una nevera, un filtro de ozono y varios bombillos. También, se llevaron el aire acondicionado del salón del difractometro.

Luego, el 24 de febrero, algunas unidades de transporte del Núcleo Rafael Rangel de la ULA fueron desvalijadas, entre ellas, los vehículos asignados al Vicerrectorado y también algunas rutas estudiantiles.

Para el 9 de marzo, en el Departamento de Matemáticas de la Facultad de Ciencias ocurrió un desvalijamiento masivo donde fueron violentadas y saqueadas 29 oficinas. Robaron equipos de computación, materiales y hasta una fotocopiadora. Asimismo, destrozaron puertas, archivos, gavetas y forzaron el enrejado de aluminio hasta entrar al tercer piso por medio de una ventana.

En los primeros meses del 2021, aún en cuarentena por la COVID-19, la ULA continúa denunciando los ataques sistemáticos de la delincuencia. El 27 de marzo, varios sujetos ingresaron al campo deportivo del Núcleo Universitario Alberto Adriani y se llevaron, aproximadamente, 30 metros de la cerca perimetral.

Al momento de cerrar esta nota se reportó desde el Núcleo Universitario Rafael Rangel (NURR) otro incidente de inseguridad en la ULA, el Gimnasio Verde fue nuevamente objeto de un acto delictivo, según reporte del Observatorio de Derechos Humanos. “Delincuentes hurtaron aire acondicionado (de FONTUR) y causaron destrozos en puerta y otros, durante la madrugada del 10 de abril”, denunció el observatorio en su cuenta Twitter.

Durante el 2020 y el primer trimestre del 2021, Aula Abierta documentó no solo los incidentes de inseguridad, sino diversas denuncias sobre la inacción por parte de las autoridades del Estado para investigar y sancionar a los responsables, lo cual genera preocupación porque estos hechos delictivos no solo afectan de manera estructural, sino el funcionamiento de la ULA en las actividades de docencia, investigación y extensión.

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