Acervo bibliográfico y científico de la ULA está en peligro de extinción por deterioro de la BIACI

La Biblioteca Integrada Arquitectura, Ciencias e Ingeniería de la Universidad de Los Andes (BIACI) es la más grande de la ULA y se encuentra en la actualidad en una situación crítica de deterioro que pone en peligro de extinción el acervo bibliográfico y científico de esa casa de estudios.

El acervo documental de la BIACI, es de aproximadamente 62.613 títulos y 95.197 volúmenes de títulos, así como 2.709 títulos y 64.176 volúmenes de revistas especializadas, lo cual representa más del 45% de la colección del área de ciencia y tecnología, además, más del 17% de la colección general de los servicios bibliotecarios de la Universidad de Los Andes (SERBIULA). 

Las fallas en la operatividad de la BIACI afectan a docentes, investigadores y estudiantes de pregrado de las carreras de ciencias como Biología, Física, Matemática y Química; de Ingeniería en Sistemas, Mecánica, Eléctrica, Química, Forestal y Geológica, así como de Arquitectura y de Diseño Industrial, denunció la coordinadora de la BIACI, Miroslava Rivas, durante una entrevista en el programa radial Aula Abierta

Los daños más notables en la infraestructura de la BIACI son las intensas filtraciones en el techo, debido a que aproximadamente desde el año 2007 a la biblioteca no se le asigna un presupuesto justo y no se le ha dado mantenimiento a la planta física. Por otra parte, el 80% de la iluminación no funciona, la velocidad de navegación es precaria, los cortes eléctricos son frecuentes y no cuentan con vigilancia.  

Paralelamente, Rivas informó que el montacargas para trasladar los libros dentro la torre está averiado desde hace mucho tiempo y la soledad en el núcleo dio rienda libre a la delincuencia que se encargó de destruir los vidrios del recinto para robarse impresoras, filtros de agua y equipos.  

La BIACI no obtiene presupuesto independiente, pues astá adscrita a SERBIULA, dependencia que recibe los ingresos para comprar material bibliográfico, publicaciones periódicas, bases de datos, de oficina, de limpieza, mobiliario y tecnología, que a causa de la asfixia presupuestaria no se ha podido hacer. 

“Desde el 2012 no se compran libros y desde el 2010 no se adquieren bases de datos, porque las publicaciones periódicas son en divisas que no se le han otorgado más a SERBIULA. En los últimos años, hemos sido víctimas de varios actos de delincuencia y no se ha podido reponer nada. De más de 20 equipos que teníamos, solo nos quedan dos”, lamentó la coordinadora de la BIACI. 

Las condiciones impiden prestar los servicios a cabalidad

Los múltiples servicios que brinda la BIACI tales como: el préstamo de material bibliográfico de la colección general, de las publicaciones periódicas especializadas, del centro de referencias, interbibliotecario, de libros electrónicos, activos bibliográficos, la formación de usuarios, reproducción de documentos y la búsqueda de artículos hoy no se cumplen a cabalidad, afirmó Miroslava Rivas a Aula Abierta.

“Antes se dictaban talleres de formación de usuarios y cada usuario utilizaba un computador y ya no es así, porque nada más existen dos, no se pueden dictar talleres ni cursos como en el pasado. La galería Manuel de la Fuente, donde artistas plásticos de Mérida presentaban sus obras, está clausurada por las inundaciones en el edificio. Sin embargo, seguimos trabajando, aunque sea en la mínima expresión”. 

No obstante, enfatizó que es impostergable la reparación del techo del edificio, no solo por el deterioro de la infraestructura física, sino por la pérdida del patrimonio bibliográfico de la ULA, que repercute en los usuarios y el personal que desarrolla sus actividades y funciones allí. 

Desde SERBIULAc, junto con la BIACI y el Vicerrectorado Académico y Administrativo, se logró que una empresa privada donara parte del material necesario para la impermeabilización. “El 15% del techo ya está restaurado, pero seguimos en busca del apoyo de cualquiera que desee contribuir con la educación en el país”, enfatizó Rivas.

Para la recuperación de la estructura en pro de la producción intelectual que reposa en la mencionada biblioteca, Rivas enumeró que se necesitan 165 rollos de manto asfáltico, 20 cuñetes de pintura aluminizada, ocho cuñetes de primer, dos cuñetes de cemento plástico, 18 cilindros de gas de 18 kilos, ocho fundas térmicas para rodillos, 11.000 dólares, para el sistema de drenajes y una inversión de 42 mil dólares. 

Todo esto para pintar los techos, reparar los pisos, iluminar, limpiar profundamente, incluyendo el alcantarillado, recuperar los libros que se mojaron, restaurar el sistema de seguridad y protección dentro del edificio y reemplazar las tuberías. 

El riesgo que corre el acervo bibliográfico de la ULA y su progresivo deterioro afectan el derecho a la educación de calidad que tienen los estudiantes de la ULA, por lo tanto, es deber del Estado garantizar su recuperación y preservación.

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