Hay un “ensañamiento vandálico” contra la Facultad de Ciencias de la Salud en la Universidad de Carabobo

La decana encargada (e) de la Facultad de Ciencias de la Salud y directora de la escuela de Bioanálisis de la Universidad de Carabobo, Doris Nóbrega, denunció que hay un ensañamiento vandálico contra la institución, específicamente contra la Escuela de Medicina.

Nóbrega relató que recientemente un grupo de delincuentes perpetró un robo en la Escuela de Medicina, pero al darse cuenta, las autoridades resguardaron los materiales que no pudieron llevarse y en represalia los malhechores quemaron algunas oficinas.

“Definitivamente es una especie de ensañamiento de vandalismo lleno de maldad porque no tan solo hurtar y robar, sino que ahora se ensañan contra la infraestructura, contra nuestras cosas que necesitamos para nuestra actividad docente”, manifestó la profesora en entrevista para Aula Abierta.

La decana encargada explicó que por la disposición geográfica en la que está la facultad, queda expuesta y por ende es la más atacada por el hampa. El campus es muy amplio, con varios módulos docentes y debido a la poca cantidad de personal de vigilancia, la ventaja queda para la delincuencia, que ya se ha llevado equipos de computación y de laboratorio.

“Esto no es un hecho que viene sucediendo en días recientes, sino que ya tenemos bastante tiempo siendo atacados por el hampa. Realmente hemos sido bastante afectados”. Nóbrega también informó que es cuantiosa la cantidad de dinero que necesita para la reposición de recursos.

Por esta razón nueve dependencias de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad de Carabobo tuvieron que ser cerradas. La profesora Nóbrega dijo que estaban desvalijadas, saqueadas en totalidad por robo de cable, tuberías, piezas de motores, bombas de agua y vidrios rotos. Además, entre la escuela de Enfermería y la escuela de Bioanálisis hurtaron 36 computadoras que eran utilizadas en las salas telemáticas de los estudiantes.

Las condiciones en las que se encuentra la Facultad compromete la educación de calidad de los estudiantes de la UC, pues afirma que “al no contar con suministro eléctrico es muy complicada la actividad ya sea docente de investigación y de extensión. Ese tipo de cosas que imposibilita poder contar con las condiciones necesarias para poder llevar a cabo nuestro acto académico o docente pues, por supuesto, todo ello afecta la posibilidad de volver a reactivar esos espacios en corto plazo”.

La decana encargada Doris Nóbrega manifestó que siente temor y desprotección porque la “repercusión viene dada desde punto vista del debilitamiento de varias de nuestras capacidades en virtud de la merma de insumos, los cuales son muy difíciles de reponer por las condiciones económicas de la universidad”.

Nóbrega reafirmó su preocupación ante la situación de inseguridad y la vulnerabilidad de las instalaciones universitarias y alertó que aunque existe un módulo policial que se activó a finales del año pasado para detener la ola de saqueos, los cuerpos de seguridad no han sido contundentes porque también tienen dificultades.

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